The Social Justice and Ecology Secretariat of the Jesuit Curia in Rome

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Testimonios


   
Aprender juntos sobre el SIDA en África

En África sub-sahariana muy a menudo los infectados por el VIH/SIDA son objeto de prejuicios. La enfermedad que tienen hace que sean excluidos de la comunidad y desplazados hacia las periferias, con consecuencias que se revelan aterradoras para su vida. A menudo olvidamos que los infectados por el VIH/SIDA no son menos humanos que nosotros, por el contrario, son personas muy sensibles. Olvidar esto quiere decir ignorar su humanidad.

En El Mercader de Venecia, de Shakespeare, una famosa cita de Shylock describe patéticamente esta realidad: Yo soy judío. ¿El judío no tiene ojos? ¿El judío no tiene manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones? ¿No es alimentado con la misma comida y herido por las mismas armas, víctima de las mismas enfermedades y curado por los mismos medios, no tiene calor en verano y frío en invierno, como el cristiano? ¿Si lo pican, no sangra? ¿No se ríe si le hacen cosquillas? ¿Si nos envenenáis no morimos? Las palabras de Shylock nos recuerdan que los infectados por el VIH sangran si los pinchamos, ríen si les hacemos cosquillas y mueren si los envenenamos. Nuestras acciones, nuestra ausencia de actuaciones, nuestras palabras y silencios hacia los afectados por el VIH podemos compararlos simbólicamente con: pinchar, hacer cosquillas, envenenar.

He citado esas palabras de Shakespeare en una conferencia organizada hace poco en Nairobi por la Red de Jesuitas Africanos contra el SIDA (AJAN). La conferencia se convocó con vistas a la publicación de un libro, proyecto que empezó en junio de 2011 para conmemorar los primeros casos de lo que luego se conoció como enfermedad del SIDA. África sub-sahariana lleva una carga desproporcionada de la pandemia del SIDA; según estimaciones actuales 22.5 millones de personas viven con el VIH, el 68% del total mundial. Para poder ahondar más sobre esta pandemia, a finales de enero de 2012 AJAN convocó una conferencia para debatir e intercambiar sobre ponencias que servirán para la publicación de un libro que explorará la respuesta a las múltiples facetas del SIDA en África sub-sahariana.

Los participantes, 26 jesuitas y sus colaboradores, representaban una amplia gama de disciplinas académicas. Sus consideraciones fueron de vario tipo: desde consideraciones teológicas, filosóficas y sociológicas hasta perspectivas inspiradas en los derechos humanos y principios éticos, sin olvidar medidas de urgencia y aspectos médicos.

Quienes hemos respondido a la invitación de AJAN a escribir artículos lo hicimos por varias razones. El VIH/SIDA es un problema pastoral importante en nuestros ministerios. Especialmente en África, muchos gobiernos no contemplan derechos para los infectados por el VIH/SIDA en su legislación. La ausencia de legislación pasa a primera plana cuando trabajamos con infectados por el HIV a nivel global, nacional y local. Queríamos saber más sobre la pandemia y cómo responder mejor a este problema.

Personalmente, llegué a la conferencia con los recursos indispensables para poder comprender más sobre la pandemia. El primer recurso: qué significa en lenguaje ignaciano cura personalis, el segundo una mente abierta para aprender de los compañeros jesuitas presentes y de nuestros colaboradores. Mi aporte arrojó luz sobre las prácticas discriminatorias, desigualdades y relaciones de poder injustas alrededor del SIDA en África sub-sahariana. Ha sido importante reflexionar sobre estos problemas porque el punto central en nuestras conversaciones era la idea del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios como sujeto de derechos.

Hablamos de 'los signos del tiempo' visibles a nuestro alrededor en la pandemia del SIDA, como el problema del estigma, el acceso universal a la terapia antiretroviral, y la escasez de recursos. Estos 'signos' plantean la cuestión: ¿qué nos está diciendo Dios? Aun teniendo recursos limitados, fue evidente que Dios nos está llamando a estar presentes entre los infectados y afectados por el VIH/SIDA.

Dejé la conferencia con nuevas intuiciones sobre como la Iglesia católica y otras organizaciones están respondiendo al problema en distintos niveles. Pero lo más importante que aprendí es que Dios nos está llamando a ayudar a revelar Su rostro en esta pandemia.

Podemos decir que el proyecto AJAN es realmente único en su género y esto lo vemos en cómo la labor día a día con los infectados y afectados por el VIH/SIDA nos ha llevado a comprender más a fondo este problema que afecta África y al resto del mundo. Esperemos que el libro, fruto del proyecto, contribuya a comprender mejor el problema del VIH/SIDA y nos lleve a comprometernos más a fondo a favor de los afectados.

Isidore Bonabom SJ

Isidore es un jesuita de Ghana. Obtuvo su Maestría en Derechos Humanos de la London School of Economics. Acaba de terminar un doctorado en Derechos Humanos en la Universidad de Sussex. Su investigación se centra sobre todo en los enfoques basados ??en la legislación y la formulación de políticas, la construcción de los derechos humanos y los derechos de la mujer en África.